sábado, 2 de julio de 2011

-Es verdad, en el fondo tienes razón-convine conciliante-, pero somos todos forzados de una gran galera, todos le damos remo, ¡no puedes decirme lo contrario!...¡Sentados sobre bayonetas y aún esforzándonos! ¿Y qué tenemos? ¡Nada!Garrotazos, calamidades, coña y putadas. ¡Trabajamos!, dicen. Y eso, su trabajo, es peor, más infecto que el resto. Estamos abajo, en la cala, con la lengua fuera, hediondos, los cojones sudados, ¡eso es todo! Arriba, sobre cubierta, al fresco, están los amos, que no apuran, con hermosas mujeres sonrosadas y bienolientes sobre sus rodillas. Nos hacen subir al puente. Entonces se encasquetan sus sombreros de copa y nos lanzan un aullido: "¡Hato de carroñas, es la guerra!", notifican. "Vamos a ir al encuentro de esos malnacidos que han invadido la patria nº 2, y les vamos a saltar los sesos.¡Adelante! ¡Adelante! ¡a bordo hay cuanto hace falta! Y ahora, ¡a coro! Gritad a pleno pulmón para que tiemblen: "¡Viva la Patria nº 1!" ¡Que se os oiga de lejos! ¡El que brame más fuerte recibirá la medalla y la peladilla del Niño Jesús! ¡Maldita sea! ¡Los que no quieran palmar en el mar, siempre podrán ir a palmar en tierra, en donde es todavía más fácil que aquí!" 

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