Cuando te arrepientes de algo con más fuerza de la que tus músculos pueden ejercer sobre tu mente, "lo siento" suena ridículo. Por eso no puedo empezar así. Decir que daría mi vida por tí suena absurdo cuando te he hecho tanto daño. Otras verdades, como que eres lo mejor que me ha pasado, suenan a tópicos y despedidas cuando te he hecho tanto daño. Un ser miserable como yo no debería tener la posibilidad de hacer daño a alguien maravillosa como tú. Cuando te he hecho tanto daño me siento como un escorpión al que las llamas han cercado. No queda sino clavarme mi propio aguijón. Pero esto tampoco es correcto. Es narcisista. Tal vez lo único decente que puedo hacer es dejar de escribir. He buscado en los rincones de mi alma y he llegado a la conclusión de que sin tí, la travesía sería por el desierto, mi piel estaría llena de espinas y no habría redención posible.
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